Partituras del color
FLUIDEZ, ARMONÍA Y COLOR
en la Obra de Carlos Yusti.
Estas líneas son mi humilde celebración a la obra del maestro Dámaso
Ogaz a su pupilo César Seco y a mis compañeros de jornada en la letra
visual Efrén Barazarte y José Miguel Guevara, maestro pintor,
fallecido en plenilunio.
Un juego de azar donde predispuestas algunas
leyes logran sobornar la aventura delictiva y asaltar
los presupuestos. Indistinto juego, jugada selectiva
o electiva en un quiquirigüiqui donde en el caso que
nos ocupa, subyace signado por lo aleatorio.
¡Bingo! Retumbando sus fichas, guarismos y cartones
La vocería del lado Sur de la ciudad de Valencia del Rey
y en cuya estructura de lucidez y encantamiento está
̶ siempre dispuesto ̶ el color y sus supuestos a
ceder al gusto dilatado de este singular “atleta afectivo”
de la plástica.
Sui generis, él es creatura, así como individualísima
prestancia donde envuelve la armonía de su filling
de cabaret; colores dados a la alegoría decadente y
somera de los burdeles. ¡Qué París ni que ocho cuartos!
¿Qué o cuales Bailarinas tímidas de Degas alzarán la
patica? No, no, no, no, su obra es cinismo e impronta.
He aquí: Ladis and gentleman la pintura pegajosa y
voluble de quien es pertinente decirles, el Perro
de los perros de la pandilla de patafísicos mirmidones
del Big Low Center. El Jefe, quien ha decidido
mostrar sus meadas de colores y sus manchas
en formatos diversos e Inexplicables como trocitos
de papel estraza o cartones de a kilo revertidos en
poiesis donde el objeto es a su vez insecto insospechado
de box en la letra lusitana de José Carlos de Nóbrega
o en los espacios psíquico pulsionales del electro
grafito desbordado en las pálidas paredes de Bárbula
o en páginas de la naufragada revista de Pedro Téllez.
Y en cuya determinación aún no se ha dado con la fuente
de este pianísimo ritmo/ de este pianísimo Ma non
tropo del pincel.
Yusti logra abrevar en aguas del Cabriales para
asombrarnos con sus armonías por analogías;
irrumpe en bloques contrastantes que dan pie a
una forma de evidente raíz gala pero afectada
cuya estructura nos remite a un Constructivismo lírico
para hacer fiesta de sus musas con sus fondos
limpios de soles y naranjas; allí grafías inundan lo
tectónico para dar paso a proto ̶ lenguajes a o
viscerales concomitancias con la urbe y sus tribus,
a aquellos aliados a los usos del graffiti y el insulto
inacabado del Letrismo como un coito suspendido
en medio de violencia, nostalgia y provocación.
Pequeños muros insólitos; universo de papel efímero,
urbes asaltadas en su imaginación cuyo
(Contenido y continente) se presta a gritar
con la libertad simplona de un borracho ante los baldíos
cielos de Arturo Michelena, sus heredades
somnolientas de luz en Naguanagua trasladadas
al sur del país por nuestro salta planetas a las frías
masas de agua y ardientes toninas cuyo imaginario
bañan el Parque la Llovizna o bien rendir tributo a
una obesa piedra marcada por los sellos Panares.
Índole y Praxis Pictórica Versus
Medianías y simulaciones
De otra índole es su praxis ligada a la gimnasia de
La línea y el color y letra, siendo vitalista prefirió la
vocación al canon escolar. Pero su libre ejercicio
aparte de cultivado es avant gard en el terreno
de problematizar y solucionar en aras del oficio.
Artista no puede ser cualquier pelele, por ello
celebro a Carlos Yusti y su elaborada disertación
pictórico ̶ performántica, otro bien aludido por
lo urticante de su tratamiento en las artes visuales
y literarias sería Ender Rodríguez o bien la sana
poética visual de Franklin Fernández. Ofrezco
guiños a Ximena Benítez y otro al colo ̶ rítmico
sónico ̶ urticante en Benito Mieses.
Soy de aquellos que no creen en pajaritos preñados y
las buenas intenciones, no preñan. No pondero
solipsismos edulcorados o eres artista de la plástica o
no lo eres. No admito discursos solapados basados
en publicidades afectivo ̶ anales vía facebock, ni
mariqueras de feria.
Por ello todos aquellos pintorcillos del snob auto
denominados collagistas, fragmentarios, performántico
virolos y cuyas poemáticas visuales no superan la
creatividad de un enfant en su justo salto a la
imaginación creadora, no son a mi humilde parecer
si no diletantes, medianos trabajadores de la plástica.
Aquí el problema objetivo de las artes visuales no se
resuelve los domingos, ni por convulsiones individuales
ante el soporte. Ni con padrinazgos politiqueros.
Por ello reivindico el oficio de quien he visto durante
largo tiempo en los abismos invisibles de la
pintura poética e incluso fortaleciendo su ejercicio
pedagógico desde la literatura y las artes visuales en
espacios comunitarios, escuelas, bibliotecas y
universidades desde diversos talleres, conferencias
y encuentros en nuestro territorio nacional.
Toda esta moda corte, encola y pega pasará y todos
aquellos malos hijos del genial Gómez de la Serna en
literatura o las viscosidades enfermizas que captan
públicos de galería para sus ferias de vanidades les
propongo hurgar en los textos de los grandes maestros del
espacio, el color y de la forma. Investigar sobre la
línea, la atmósfera en el cuadro, la luz, cada uno de
estos problemas les llevará años antes que puedan
notar que hacen gala en el humilde universo de las
artes plásticas y visuales.
Antes de sucumbir ante la pérfida moral política en
nuestras polis, me permito persuadirlos a la gramática
del color, los espacios visuales y libros quiméricos
que giran alrededor de la obra del inusual creador,
apuntalando desde su obra visual ̶ poética un poco
de su sentido común y una pizca de su humor propio
para batirse en terrenos de la pintura.
Estas deliberaciones a la manera de Yusti, proclives
al estallido de la forma donde el arte no se sabe a
ciencia cierta si es objeto o sujeto del que mira o
el que observa, fluyen desbordados estos dibujos
con colores o estas pinturas donde la línea plena
en tránsito los signos que pueblan el soporte para
de una vez por todas realizar el rito de la fiesta o
ceremonias cotidianas, donde es justo que el voyeur
actual logre percibir en esta muestra plástico ̶ poética
no sólo el bouquet de un buen café, además del relax
y confort de ser invitado a esta cita íntima de fluidez,
armonía y color en la obra de un inusitado.
Roger Herrera R
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