Nueva Galería:
En está edición del blog queremos hacer una aparte para celebrar la exposición de Roger Herrera Rivas: Rituales y poéticas. De lo pagano a lo sagrado. Investigación y curaduría bajo la férula de Félix Hernández quien ha dado muestra de pericia y sensibilidad en el universo de la plástica nacional. Muestra que tendrá lugar en la Galería de Artes Nacional GAN Caracas-Venezuela, el día sábado 09 de abril del año en curso. Hora: 11:00 Am (esta vitrina tendrá una duración de tres meses) aprovechamos la oportunidad para mostrar algunos catálogos, escritos, imágenes y referencias en torno a la obra del artista multidisciplinario citado.
Pequeño y humilde homenaje a Antonieta Sosa. Premio Nacional de Cultura Mención Artes Plásticas, 2000, mi Maestra en estas lides y los campos de la performance y las artes mixtas. Tributo al profesor y artista Guillermo Abdala ya fallecido. Memoria y encendido fuego por el joven pintor y dibujante José Miguel Guevara B "Barrabás" y un abrazo sincero a mi primer maestro en el campo de la pintura, al talentoso José Luis Blanco.
México: Viajes y Trayectorias
desde las Transparencias
“Viajero: has llegado a la más transparente
del aire “
Resonancias y vibraciones son las junturas que caracterizan este viaje
y a sus
argonautas, si bien no de otro
siglo, sí de este momento. Los llamados a representar
los signos y los símbolos
pictóricos en esta trayectoria (viaje),
tienen en su haber la
posibilidad común de
haber trasegado durante años los retos que acarrea la
plástica como
manifestación y discurso (...)
Filiaciones propiciatorias emanadas
de un hacer conjunto donde no todos han sido celebrados y
justipreciados en
méritos. Los que abordan
esta nave les es entrañable la verdad unívoca de la pintura
como identidad de origen y de grupo que se traduce en Crea 4 y su acérrimo hacer
y la introspección que
realizan tendrá que dar cuenta en el futuro de los que no
pudieron abordar la nave y
realizar y realizarse .Empero abrigar el viaje en ese
reconocer y reconocerse le
brinda el perfil exploratorio a estos hijos de argos
traducido en la extensión
de la imago a través de un contrapunto que sustantiva
cada reiteración y
musicalidad en el imaginario del talentoso
Yobel Parra.
Por ende, inquirir no es
trasnochar ideas y sé de estas retóricas alimentadas
por somnolientos discursos donde la natura es
enfocada por un tamiz bruno y de
aires fabulosos, donde
encabalgar los símbolos se traduce en tramas y pespuntes
de un color “Otro”, donde
la identidad se pronuncia en un exotismo salvaje en los
equinos de Yovanny
Saracual.
Desde la Visión de Anáhuac.
Nuestros ojos habrán de detenerse en la porfía del viaje a
tratar de identificar en la
reiteración el modelo
materno de la natura: Evocarlo luego en
“La mazorca de Ceres
y el plátano paradisíaco,
las pulpas frutales (...), las
plantas típicas: de biznaga
mexicana – imagen del
típico puerco espín-, el maguey que se abre a flor de tierra (...)”
(Reyes; 1986., P. 6)
“La (...) plástica rotundidad”
que gana el paisaje mexicano, aludido por Alfonso Reyes
al compararlo con los
campos de Castilla, es lo que adquiere nuestro viaje desde el
Caribe somnoliento y
cromático a los lares de Tabasco. Allí, “bajo la sombra engaña-
dora de los árboles (...) “Otro viajero, creador de estructuras visuales; líneas de un
espacio pertinente a la
memoria colectiva. Arquitecturas íntimas del pensamiento.
Formas vegetales-veladuras
en armonías contrastantes. Mundo interior, pleno y jovial
de una independencia eficaz
en el contenido, es lo que muestra Orlando
Salero en los
designios de su obra.
(II)
En esta nave alargada de la memoria, propia a suscitar y hacerse escritura desde lo ubicuo,
desde el sobrado brillo resonante y transparente en los contrastes; no
queda más que citar
el vigor. Ya que, existen talentos como el de Paúl Klee, el cual apuntó
en uno de sus libros,
“había llegado a la pintura a través del dibujo”. Lo cual se repite
inexorable en Bruno García,
quien a su vez, hace uso exhaustivo de las transparencias en los
acrílicos, como sí de acuarelas
se tratase. “Hacer visible” es para García
la ocupación última. Por ello su éxito en el hecho
creador, de allí sus
representaciones donde nos alude desde su máscara, el tono interior y
fulgurante de su Fiesta, entendida ésta como acontecimiento
plástico. Propicio es, que
celebremos el viaje, otredad y trayectorias desde ésta a otras
transparencias; percibiendo
desde la aleatoriedad los signos de una nueva plástica.
Roger Herrera R. / 16-10-2008.
Reseña de la exposición colectiva México Viajes y Trayectorias desde las Transparencias
RHR con una tela Bosques de música Número 1.
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Caracas 05 de mayo de 2011
PERFORMANCE: Rito Luz
y Locura en Reverón
Para Gerencia de FUNDARTE
Lic. Dayana Díaz
La presente performance pretende validar
a través de situaciones
y alteraciones los símbolos puestos en uso por Armando
Reverón.
Dicho artista practicó la representación infinidad de veces,
proponiendo
en su búsqueda una identificación con la materia y la
observación de la
luz y su materialización en el espacio pictórico. De igual
forma llevó a
cabo frecuentes acciones en su taller y otros ámbitos –operando una
serie de ritos-
que le permitían absorber la energía necesaria para entrar
en trance shamánico
y realizar el exorcismo
plástico-pictórico planteado.
Posibles Ámbitos de Trabajo: 1ero en Boulevard César Rengifo, 2do en calle Los Higuerones, inicio en
Para poder desarrollar esta performance en el boulevard “César
Rengifo” o bien
en la tumba del difunto. Propongo intervenir con una tela un área de 2metros x
de la tumba; también
podría pintarse con caucho el piso del bulevar o la tumba.
A continuación se hará la intervención plástico pictórica in
situs con una serie de materiales que
adheriré o pegaré al soporte – dichos
materiales dan cuenta de la luz
y el filo que separa la realidad de la locura -. Para llegar
a ello, debo pasar por una
serie de acciones que conllevan al rito, en los mismos es pertinente
su enlace con
otro material donde
es atrapada la idea ( encerrada la idea pictórica)
en las trampas
de la razón a través de un objeto u artefacto que hace las
veces de “atrapa sueños” del artista en
cuestión.
Todas estas acciones, están
separadas por Inicio (prólogo), Viaje interior (proceso shamánico)
entrada a la locura y regreso poseen un hilo tempore que es roto para entrar
en el ex nihilo.
Al cortarlo nos incorporamos al caos fascinante de la locura
y su lado más hermoso
-la plenitud - de la lucidez fecunda allanada en el pintor.
Sugiero, realizar esta acción si es en el boulevard, cerca
de un poste de luz, una
buena calzada, una acera limpia. Aquí debemos realizar un
círculo organizando a los espectadores
en el mismo.
La música de esta acción performática, será dada a partir de la voz de nuestro shaman de
diferentes comunidades y pueblos indígenas, y algunos elementos de
La batería, tocada por Leo Granados o en todo caso,
sustituiría esto último por algo de rock,cuyos instrumentos son huesos de
difuntos.
Necesidades técnicas de
Equipo de sonido
Micrófonos
Pintura blanca de caucho
1 pote grande o tela de
Agua para tomar
Camión o camioneta para buscar Batería u otro instrumento en
Palo verde , Caracas.
5
potes medianos de pintura blanca acrílica de tamaño
mediano
6
Pinceles de fabricación china de diferentes dimensiones.
Ejemplo: 2 grandes dos medianos y dos
pequeños
1 rollo de pabilo
20 bolsas plásticas (llenarlas)
3 Tinta china azul y agua
3 Tinta china negra y agua
4 Tinta china amarilla y agua
5 Tinta china amarilla y agua
1 Tinta china roja y agua
1 carrete pequeño de nylon
1 Tijera
1 Tiro
1 pedazo de cordel, mecate o mecatillo
1 base de color negro o rojo (Lo venden en tiendas Casa mágica)
1 frasquito de aceite Meneen
1 paquetico de toallas
2 hacer (2) mechurrios con gasolina o alcohol
10 paquetes de hojillas de acero
10 trampas para ratas o ratones
Semillas:
Granos de arroz varias bolsitas o un paquete
1 pote mediano de pega Ega u Elefante
1 kilo de sardinitas
1
sombrero de pumpá (prestado)
Att: Roger Herrera Rivas
Teléfono: ( 0412) 584 89 94
Correo:
rhnavaja@gmail.com,
Leonel “Leo” Granados: Músico,
CORO:
Performer: Zurima
Juan Longa, César Campos (0414) 137 85 60, Rafael Pachanga.
En esta acción podremos trabajar dos personas (el músico y yo) o seis. El cobro será de: 4.000 Bs., en ambos casos.
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Propuesta performática que fue realizada el dia del artista plástico en el boulevard César Rengifo, sector el Cementerio, parroquia Santa Rosalía en el año 2011. El año 2011 me fue otorgada la condecoración Armando Reverón por la Alcaldía de Caracas.
con la Expo Salón Independiente
El Otro Rock, Poesía, Arte y Existencialismo
Las huellas del
punk – post punk en el arte contemporáneo
venezolano a la luz
del existencialismo.
Tras tres meses de insurección con
actividades paralelas entre charlas, conversatorios, ciclo de cine,
performances sonoros, acciones teatrales y recital de poesía, cesa la
exhibición este sábado 18 de enero de 2020, a las 5 pm, en el Centro de
Estudios Latinoamericanos (Fundación Celarg) en Altamira, lo que ha sido la
inédita y controversial Expo Salón Independiente 2019: El Otro Rock,
Poesía, Arte y Existencialismo, en el marco de la IV (s) edición de EL OTRO ROCK
FESTIVAL. Por primera vez en Venezuela, disímiles expresiones artísticas
de nuestro país se conectaron con la manifestación contracultural más
transgresora del siglo XX, se presentaron "las huellas del punk & post
punk en el arte contemporáneo venezolano a la luz del existencialismo". Su
fachada es la preciosa fotografía de Reverón con los ojos cerrados cruzado por
el rayo de David Bowie, imagen que describe de forma perfecta el objeto de la
curaduría, que resultó de lectura poco complaciente, invitándonos a la
deliberación y a la búsqueda filosófica de esos vestigios. Para muchos algo que
se necesitaba en las salas para romper paradigmas tediosos y cuadrados de
montajes, para otros ha sido una blasfemia, un improperio, un acto de
provocación, algunos sólo advirtieron lo obvio. Hubo quienes nunca entendieron
lo que acontecía allí y los curiosos no faltaron. Lo cierto es que despertó el
monstruo de lo disímil, lo anómalo, lo ilícito, lo aberrante, lo estrafalario,
lo grotesco, pero sobretodo lo inconcebible.
Como dijo alguna vez
Unamuno: MI OBJETIVO ES AGITAR Y MOLESTAR A LA GENTE, y podríamos dar como
respuesta: ¡Así es el punk!
Más de 30 artistas expositores y más de un
centenar de obras junto a beligerantes propuestas sonoras, performáticas y
poéticas, conmemorando 45 años del estallido del movimiento punk en el mundo,
bajo el espíritu del pensamiento del gran intelectual venezolano Rómulo
Gallegos: "Yo escribí mis libros con el oído puesto sobre las
palpitaciones de la angustia venezolana."
LA CARACAS CLANDESTINA ESCANDALIZÓ AL REBAÑO
y en un país tan polarizado y cautivo del “que dirán”, es tremendamente
satisfactorio haber hecho realidad esta afrenta artística que fue bienvenida
por el público caraqueño y que avivó la curiosidad por propuestas creadoras
fuera de lo común. De la misma manera que el punk surgió en la década de los
setenta en medio de la crisis, de esta misma forma el arte venezolano actual
desde su acrática esencia asume su rol en una apocalíptica realidad,
embistiendo contra las élites políticas, económicas, religiosas, mediáticas y
todos sus borregos que le representan y que se han lucrado y burlado del dolor
y la necesidad de todo un país. En la existencia del artista se agita una
reflexión secreta. Todo artista es un subversivo. Todo artista cuestiona al
poder. Pintar, dibujar, escribir, componer, cantar, bailar, recitar y crear es
ya un acto de violencia contra la realidad. En el pecho de los escritores,
pintores, escultores, músicos, cantantes y artistas habitan varias almas y en
ese espacio interior ocurre una arriesgada confrontación. A través de signos y
simbolismos propios y de vivencias exclusivas, cada cual con su imaginario
artístico, estético y social va definiendo su existencialismo. Hans Jonas,
afirma que la esencia del existencialismo es un dualismo encubierto; una
separación profunda entre mundo y naturaleza, separación que genera en el
hombre un desgarro cosmológico y existencial. Arte y vida se identifican
rompiendo esquemas y convenciones tradicionales. El inconsciente y su verdad
incorruptible se imponen. Antiarte y antirazón. Enfrentar la muerte, el vacío,
la nada, enfrentar el dolor, nos ha llevado a una profunda sensibilidad y
lucidez. Allí donde huele a mierda, huele a ser (Artaud). El ser no es algo solamente
sublime, sino también prosaico y vulgar. Así lo describe en su prólogo
manifiesto, Kara
Febles, comunicadora social especializada en el
área audiovisual, de amplia trayectoria en el sector cultural y educativo,
quien lleva a cargo la curaduría intelectual y artística, así como la
producción, de esta osadía expositiva.
"He dispuesto todo acá en un orden casi
fulminante, buscando el grito existencial de la contracultura en el arte
contemporáneo; un camino que nos devuelva el cielo en la tierra. Este pequeño
acto de creación espontáneo constituye un mundo más complejo y mucho más
revelador que cualquier sistema metafísico. Cada obra está dispuesta como un
altar para que sea descubierto en su carácter sagrado, descubrirnos ante ella
como una iglesia es un llamado para combatir lo convencional. Una muestra si se
quiere agresiva, revelando un mensaje muy humano. Obras que están llenas de
poesía, amor, destierro, desgarramiento y vitalidad como la historia, música y
estética del punk & post punk y así como el gran imaginario religioso y
cultural del existencialismo per sé".–– Febles Kara
Esta exposición colectiva tuvo su epicentro
en la prestigiosa Sala RG del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo
Gallegos CELARG en Altamira. Un Salón de ARTE INDEPENDIENTE de corte conceptual
que rastrea las conexiones entre el movimiento
artístico-musical-político-estético-filosófico de finales de la década de los
70 como lo fue el punk, y su consecuencia o conclusión, el post punk, con las
actuales manifestaciones artísticas en Venezuela, es decir, investiga las
huellas de estas transgresoras corrientes contraculturales en el arte
contemporáneo nacional, impresas en el eco subversivo y apasionado de su
actitud: la confrontación, la provocación, la disidencia, lo contestatario, lo
sublevado, lo crítico, pero sobre todo lo no convencional, lo inadecuado, lo
sarcástico, lo poético, lo inconveniente, junto al impulso psíquico de lo
imaginario.
A 45 años de la eclosión del rábico
manifiesto anti sistema llamado PUNK, esta muestra artística marca un hito en
nuestra propia realidad social, política y hasta económica, pues aunque han
habido alrededor del mundo muestras similares, nunca se había llevado a cabo en
nuestro país algo como esto, y menos en el contexto de una crisis profunda que
afecta terriblemente a toda la sociedad venezolana. En este sentido lo
resaltante es que la AUTOGESTIÓN, el HAZLO TÚ MISMO y el impulso privado e
independiente, jugó un papel preponderante para lograr que esto llegara a
concretarse.
Hurgando en las conjunciones y afinidades del arte y la
cultura venezolana con el punk/post punk y el existencialismo que los retrata,
se exhiben los signos generales del arte rebelde, librepensador y de espíritu
inconformista, protagonistas en esta desconcertante muestra que reúne a
magníficos artistas y expositores venezolanos y centenar de obras. Por tanto,
todo lo expuesto se hace a la luz de frases y textos de grandes escritores del
existencialismo de todos los tiempos, y dentro del fuero existencial de esta
filosofía, se remembran también a literatos del expresionismo, simbolismo y
surrealismo con sus poetas malditos de todos los tiempos; frases que se
inclinaban en parte al hermetismo desarrolladas en un modelo de versificación espontáneo,
otras, frases provocadoras y renovadoras, alguna de ellas prohibidas en su
momento por ser consideradas oscuras e inmorales; frases pertenecientes a la
vida trágica de ciertos intelectuales, vidas que fueron retratadas como
desiguales respecto a la sociedad y que se asemejan a la que vivieron
representantes pioneros del punk y del post punk; en definitiva frases que van
dejando su insignia en las paredes de la sala, a manera de interpretar,
acompañar, presentir, intuir y valorar cada obra. De alguna manera se ha ido a
buscar en un pasado más remoto la rebeldía de los filósofos de la historia en
conexión con la agitación del punk. Es así como Karina Febles, comunicadora
social de amplia trayectoria especializada en el área audiovisual, concibe desde
lo absolutamente libre, la curaduría intelectual y artística de esta creación
expositiva, haciendo de este acontecimiento inédito en razón de la selección de
obras, una gran acción plástica, figurativa y exquisita de incomodidad -con
ciertos niveles de frustración- que se circunscribe en lo especial a la
realidad venezolana; un gran acción artística de hastío frente al sistema
económico, político, social y cultural y sus poderes, y un acto propio de
insurrección en contra de la normalidad, una gran acción artística en contra de
la levedad, de la inhibición, de la negación del otro, de la indefensión, de la
devaluación del bolívar, del hostigamiento económico, del abuso a causa de las
posiciones extremistas, de las apariencias, de la truculencia, del engaño y
manipulación, de las nuevas formas de enajenación, de lo urgente y de las
agobiantes convenciones, pero también un grito existencial que invoca lo
independiente, el auto reconocimiento, la fuerza interior y conjura nuevas
formas de existir y pensar erigidas desde la defensa flagrante de la diversidad
artística y existencial, del libre albedrío, del respeto, de la igualdad de
oportunidades y del reconocimiento de la propia oscuridad para la
transmutación. Febles ha ido en busca de las secuelas de ese No future en
la cultura y el arte del presente venezolano que traduce nuestro ahora, sus
entornos, encrucijadas y anacronismos, pero también de lo que representa
conciencia, gnosis, alma, así como valiosas trazas de subversión y el posible
florecimiento en el abismo.
Artes plásticas en todos sus rostros,
pintura, collage pictórico, dibujo, esculturas, cerámica, artesanía,
ensamblajes, mural, instalaciones; fotografías, artes audiovisuales como video
clip, videoarte, documentales; arte musical, ambientación in situ, todo aunado
a rastros documentales, piezas únicas, literatura, poesía, fanzines, comics,
afiches, cassetes, vinilos, colman la sala expositiva en el múltiple espíritu
libérrimo, en un recorrido que aborda las temáticas
inherentes al punk/post punk. El arte en sus más
insólitas alegorías
augura fascinación en el encuentro sobrenatural con la sombra, con la propia
oscuridad y los monstruos internos, a partir de la vivencia y concepción de
cada artista; es también un encuentro con sus sentimientos estados anímicos y
el rol crítico dentro de la sociedad y el sistema. El contacto con las obras
artísticas se vuelve una experiencia catártica, en la que es posible la purificación del grito espiritual, la angustia vital del
artista. Artistas plásticos, videoartistas, músicos, fotógrafos, actores, poetas,
bailarines a la par de lo sobrehumano son parte de esta cofradía para el
disfrute y el re existir desde lo inusual.
Se ha trazado entonces un
paralelismo necesario entre las vanguardias artísticas, el existencialismo y el
punk y /post punk, todos movimientos caracterizados por una vasta riqueza de
pensamientos, miradas y rasgos; en ese parangón con las contraculturas que
rodean a la música punk/postpunk y a los aficionados a ella, destacan los
outsiders o personas que viven aparte de la sociedad común como los artistas
que trabajan fuera del ámbito comercial, como los que hacen música, cine, arte,
literatura y trabajos artísticos independientes. Esta mención sobre estar al
margen de ciertas formalidades es importante porque algunos factores de la
crisis de los setenta como la insatisfacción, desigualdad, la exclusión y la
discriminación, presentes en el nacimiento del punk, siguen vigentes en la
actualidad y la creación artística contemporánea así lo demuestra al embestir
la realidad y trascenderla; esa construcción desde el arte que busca fórmulas
alternativas, demuestra que el punk no ha muerto, y que el post punk al igual
que las corrientes subterráneas de la historia y los movimientos
contraculturales siguen su épica, siguen su cruzada. La revuelta
artística a contracorriente continúa bajo la égida de El Otro Rock y el lema de
Re Existencia Contracultural. SIGUE LA RABIA EXISTENCIAL. SIGUEL EL GRITO
EXISTENCIAL. HE AHÍ LA PROBLEMÁTICA EXISTENCIAL DEL HOMBRE CONTEMPORANEO. HAY
OTROS MUNDOS, PERO ESTÁN EN ÉSTE. SOLVE ET COAGULA.
Con los lemas
RE-EXISTENCIA CONTRACULTURAL / QUE
CHILLEN LOS BORREGOS, se emprendió este inusual evento que causó todo tipo de
reacciones en distintos ámbitos de la sociedad.
Para abordar lo
sucedido, habría que revisar ese laboratorio social y político llamado
Venezuela, y sus ficciones construidas a lo largo y ancho en torno a las luchas
sociales y las interminables revueltas políticas y debacles económicas. Esta
muestra (punk) no fue un simple salón de arte, fue un acto de sedición (tanto
así que se llevó a cabo en una institución del estado) donde la crítica al
poder y la reflexión del ser humano sobre sí mismo, le otorgó un sentido tan profundo
como revelador y definitivamente osado. La confrontación a la que alude la
exposición rápidamente nos hace caer en la cuenta de que las estructuras de
dominio siguen operando con otros agentes, medios y nombres. La prolongada
crisis producto de décadas de nulo crecimiento económico y desmanes de todos
los signos políticos, demuestra que Venezuela y América Latina sigue siendo una
distopía, en donde realidad y ficción se entretejen estrechamente para crear
una apariencia, un imaginario, una proyección, difícil de abarcar para propios
y extraños. Los señalamientos no se
hicieron esperar, y es un síntoma de los complejos que venimos arrastrando como
sociedad desde hace décadas. Las crisis producen más arte crítico y provocador,
sin embargo, las condiciones materiales de existencia, la producción cultural
continúan sujetos a los centros de poder que en nuestro país se reducen a dos
estereotipos políticos-partidistas. Deslastrarse de ello convierte a cualquier
individuo en sospechoso habitual, paradójico cuando de los dos lados nos
atormentan con esa hipócrita narrativa de “la libertad”. El arte realmente crítico en medio de este
bufo teatro político-social se encuentra ahora ante la necesidad de estrategias
y medios de combatividad cultural que actúen como contrapeso a los poderes
tecnológicos de producción-consumo de símbolos de identificación. Es
indispensable que la práctica artística se traslade a espacios de mayor
alcance, dejando de lado la validación del objeto artístico per se, a cambio de
un discurso activo y no reactivo. La crítica desde el arte está ligada a un
momento y circunstancia específicos, pero cuando se le separa de estos, el arte
pierde su capacidad subversiva y se vuelve parte de un discurso histórico artístico:
si hablamos de punk , contracultura y existencialismo, el arte no solamente es
producto una posición deliberadamente tomada, es una formación de vida que
requiere de educación, inteligencia e iniciativa para alejarse de los discursos
previsibles de protesta, maniqueísmos, subterfugios y posturas acomodaticias,
para proponer un cambio de consciencia en el presente. Este es el paso que han
dado EL OTRO ROCK y SOFÍA INSOMNIA en ese sentido, un valioso y genuino aporte
junto a decenas de artistas de todas las disciplinas que les acompañaron
aportando, colaborando, insistiendo y re-existiendo contra toda circunstancia.
Hoy, esta escena underground y contracultural venezolana re-existe,
rabiosamente independiente, insobornablemente crítica contra la sociedad del
espectáculo y la prédica hegemónica de lo establecido. Decía Ciorán: “El
artista de verdad siempre está insatisfecho, no puede aceptar ningún acomodo,
no puede hallar paz ni concederla…” Esa otra Caracas se ha materializado
transitando el otro sentido de las cosas, es algo para celebrar, un punto de
partida que no tiene otra intención que la de trastocarlo todo.
PROGRAMACIÓN 18 DE ENERO CLAUSURA DE LA EXPO
SALÓN INDEPENDIENTE EL OTRO ROCK, POESÍA, ARTE Y EXISTENCIALISMO EN EL CELARG. Como antesala a la inauguración, ese mismo día sábado 18 de
enero se proyectará a las 3pm, en la Sala de Teatro 2 del Celarg, la bestial
película CONTROL de CONTROL (2007) del Director Anton Corbijn, película
inglesa sobre la vida del cantante Ian Curtis, su banda postpunk Joy y su
suicidio. Está basada en las memorias Touching from a Distance escritas
por Deborah Curtis, mujer y viuda del artista y protagonista de la película Ian
Curtis.
A las 6pm, será la
clausura de la exposición en la Sala RG que contará con performances, poesía,
música in situ y danza con las agrupaciones de rock alternativo y post punk La
Danta, La Quinta Larva, Sofía Insomnia, Bart Poética, Antidanza. Luego con tres
estupendos selector Plastic Politic, Djane Blav Morgana y Dj Loko.
Figuran entre los
expositores de esta increíble exposición ANGELA SCAVO, ALEJANDRO IODICE, ABRAHAM “CANGREJO” GARCÍA, BELÉN
VILLARROEL, CARLOS BRUGUERA, DANIEL MEDVEDOV, DOMINGO PÉREZ S., FABIOLA “LA
INDIA” GÁMEZ, FÉLIX HERNÁNDEZ, HENDRIK HIDALGO, JESÚS “CHUO” ORTEGA,
JOB TAJHA, JOSÉ MIGUEL GUEVARA, MORASSO, KARINA FEBLES, LA 5TA LARVA
(GABRIEL LÓPEZ/ ROBERTO BERNAL "CHON”), LEIZER OLIVEROS, LUIS ALBERTO
“TOTO” GARCÍA, LUIS GONZALO POLEO CAMEJO, MARCELO VOLPE, MARCO TULIO, MAURICIO LEÓN,
MIGUEL CONTRERAS, MIGUEL HERRERA, MUU BLANCO, NOSFERATU, PABLO GARCÍA SANOJA,
PEMO JIMÉNEZ, RAMÓN PIMENTEL, RENI ARIAS, ROGER HERRERA, RONY VIVAS, RONNIE
RODRÍGUEZ, RUBÉN DARÍO ARANGUREN, SOFÍA INSOMNIA (KARA FEBLES y MOISÉS
FLORES) ZAHIRA GONZÁLEZ y ZIGMUNT CEDINSKY. LA ENTRADA ES GRATUITA.
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Roger Herrera: Rituales y poéticas. De lo pagano a lo sagrado
Collage, caña y música (2002), óleo, acrílico y collage sobre papel adherido a madera, 48 x 60,5 cm, colección del artista
Introducción
En
el medio cultural venezolano, es un hecho significativo el importante número de
talentos jóvenes, emergentes y creadores de larga trayectoria, como
representantes de las artes plásticas o visuales, que desarrollan una
encomiable labor en condiciones realmente adversas; evidencia pública y notoria
que padece parte de este gremio y que se une a la limitada promoción, difusión
e investigación para con este sector en las últimas décadas. Estos aspectos
impiden entender el fenómeno a nivel nacional en su complejidad, lo que limita
dar cuenta del estado de la historiografía artística contemporánea en el país;
una deuda que aumenta cada vez más en el tiempo a partir de finales de los años noventa. Esta problemática
quizás se deba a la desaceleración en la creación de espacios de exhibición y
confrontación, a los complicados rituales de legitimación que implican los
museos y galerías, a la disminución de la actividad curatorial e investigativa
en el campo y a los costos de publicación que problematizan reportar el estado
de la cuestión.
En
este sentido, podría hablarse, sin caer en exageraciones, de una “generación
perdida” en el medio de las artes visuales que cubre un lapso que va de los
años noventa hasta el momento; un asunto que, a pesar de los valores
conquistados y la constancia en el trabajo artístico de este conglomerado
humano, los ha puesto en una situación en la que tan sólo han podido mostrar el
fruto de su esfuerzo en “espacios alternativos” u otros circuitos de exhibición
y/o promoción distintos a los institucionalizados (galerías, museos, salones,
bienales, subastas y ferias). De tal forma, lo que se pone en evidencia es la
desventaja que experimentan para visibilizar sus logros y así inscribir su
huella en el destino de una historiografía otra del arte venezolano, una
orfandad que se acrecienta por la falta de atención e interés de estudiosos e
investigadores especializados con respecto a esta situación.
Ante
lo expresado, la obra de Roger Herrera, pese a su constante desarrollo, ha
permanecido de alguna manera subterránea, como objeto de culto de colegas y
algunos estudiosos del área con intereses alternativos. Por ello, Roger Herrera
constituye parte de esa “generación perdida” a la espera de su inserción en
esas otras lecturas del hecho artístico de los últimos tiempos en el país.
Poeta, ensayista, actor de cine, teatro, dramaturgo, performancista, director
teatral, docente e investigador, Roger Herrera (1962) es también un talentoso
artista plástico, egresado de la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas
(1986-1994), ubicada en Caracas.
A mediados
de los años noventa, Roger Herrera dio inicio a una indagación plástica que ha
tomado como motivos recurrentes la relación texto escrito/imagen plástica, el
impacto social de ciertos mitos de la cultura urbana, el cuestionamiento de
algunos iconos de la civilización occidental bajo una óptica no exenta de
ironía, sarcasmo y humor. Además, en su obra se detectan otras inquietudes que
destacan su actividad creadora, como: la indagación en la cultura y religiosidad
popular, el interés por la música caribeña o afrolatina, la literatura, el
lenguaje de la poesía, el cuestionamiento de la compleja relación del individuo
con su medio ambiente social, la convulsa contemporaneidad de nuestras urbes y
la impugnación política como pulsión crítica.
Estas
indagaciones sostenidas en el tiempo por cerca de treinta años, no solo dan
cuenta de la solidez temática y estilística en la propuesta del artista, sino
también de su experimentalismo entronizado en diversos procedimientos técnicos
que caracterizan su labor (el gesto pictórico espontáneo en asociación con el
arte objetual, la técnica mixta bajo el espíritu collage, la relación imagen plástica y texto escrito, el
ensamblaje, la apropiación y la performance). Los intereses estético-artísticos
descritos con anterioridad allanan el camino para el análisis e interpretación
del quehacer de Roger Herrera, ubicando parte de su labor como fruto de un
creador movido por el trabajo intelectual, inclinado por preocupaciones de
corte antropológico, estudioso de la cultura moderna y actual, además de poseedor
de un espíritu proclive a la interdisciplinariedad.
Roger
Herrera. Rituales y poéticas. De lo pagano a lo sagrado
Roger
Herrera reúne en su propuesta artística preocupaciones temáticas representativas
propias de un figurativismo crítico e inquietante, el cual recurre a los aspectos
del símbolo, en ocasiones religioso o de determinadas místicas, así como a
iconos de la cultura de masas y su influencia
en la sociedad contemporánea, como parte de narrativas que acompaña con el
carácter gráfico de lo textual, en tanto que escritura plástica asociada al
experimentalismo de los medios mixtos. Así en sus trabajos, por lo general,
hace aparición un lenguaje de signos (letreas, palabras, frases, textos o
eslogan personales) que delata sus referentes o inclinaciones ideológicas,
dentro de inquietudes semánticas y discursivas que aluden a una crítica de la
vida cotidiana y la condición humana.
Lo
expresado constituye una marca muy personal en su proceso plástico, en el que
se observa a su vez un uso sugerente en cuanto al aporte de esa carga gestual y
matérica que propicia en sus piezas, a partir de los disímiles materiales con
que da forma y contenido a sus piezas. Por esta vía, en su proceso creador el
artista desarrolla un conjunto de intereses formales, temáticos y conceptuales
que aluden al caos de un imaginario de corte urbano, en el que los motivos de lo sagrado y lo profano, complementarios
entre sí para con sus obras, emergen con un protagonismo singular y poco común.
Entonces,
el imaginario artístico y social de Roger Herrera se inscribe en unas
necesidades expresivas de connotaciones contestatarias, impugnadoras,
irreverentes y transgresoras, plenas de metáforas en torno a la idea de memoria
colectiva, lo que incluye el estudio de ciertos procesos de identidad
característicos de nuestras caóticas urbes, para así dar con una interpretación
de la idiosincrasia popular latinoamericana que en ellas se desarrolla, formulando
por esta vía una crítica a la cultura de masas.
En
este sentido, los procedimientos técnicos y principios estéticos del artista guardan
relación con ciertos modos de expresión cercanos al Surrealismo, el Neodadá, los
grupos neo-vanguardistas Fluxus y Cobra, el desgarrador universo formal del Art Brut, reminiscencias del
expresionismo, las posibilidades semánticas y lingüísticas de la poesía visual,
todo lo cual converge indirectamente en una actitud conceptualista; especialmente
sensibilizada en reflejar en su quehacer la realidad discursiva y
comunicacional que nos rodea. Con base en estos planteamientos impulsa la
renovación constante de sus lenguajes artísticos y propuestas, en procura de
romper permanentemente con la idea de canon estético y de la separación
artificial que encasilla y separa en cubos estancos las múltiples
manifestaciones del potencial creador, dentro de un concepto personal de arte
como un todo.
Por
ello, en los trabajos de Roger Herrera se destaca la utilización de elementos
plásticos visuales que se conjugan con su vocación escritural, de manera tal
que ello le permite realizar un cuestionamiento y/o diálogo con ciertos mitos
urbanos, sus rituales de representación y sus discursos de sentido, propiciando
por esta vía la visibilización de determinadas culturas alternativas o
subculturas, al modo de un Pop-Art
alternativo latinoamericanizado, como parte de su rico universo poético.
Entonces,
en la obra de Roger Herrera se aprecia su interés por lo relativo una
espiritualidad sincrética, en un contexto relacionado con la persistencia y
vitalidad del universo mítico, unido a las diversas formas de la religiosidad
popular. De esta manera, la riqueza del tema de la religiosidad en el ámbito de
lo popular debe su complejidad a las múltiples aristas que ella presenta en el
imaginario nacional y, en especial, a la conformación de una identidad en
constante cambio y transformación, aspectos que en el artista toma especial
significación. A raíz de lo expresado, Roger Herrera aprovecha discursiva y
formalmente las ideas de mito, religiosidad, espiritualidad, ritualidad, la
devoción y la fe, en complementariedad con las nociones de nacionalidad,
idiosincrasia e identidad y sus consabidas modificaciones que experimenta en el
tiempo, para realizar una crítica cultural a este gentilicio, su expresión
nacional y latinoamericana, uniendo por momentos el universo profano y el sagrado,
en procura de expresar y desarrollar su visión de mundo, en fin, su ideología.
A
tono con lo descrito, el signo lingüístico convertido en ícono plástico dentro
de la obra de Roger Herrera crea una sugerente relación que se emparenta con
los procedimientos de la poesía visual y/o experimental. El contenido que
manifiesta esta relación no obedece a una idea críptica del texto, por lo que
tampoco pretende ofrecer un alfabeto personal e íntimo que rehúye la clara
traducción de sus intereses en el plano ideológico; más bien se deslastra de
intenciones ambiguas para, desde un lenguaje directo y descarnado, recurriendo
a lo sarcástico, irónico o burlesco, enfrentar a sus interlocutores con el
cosmos que ha creado a partir de su imaginario urbano. Con este cosmos, que se
debate entre los rituales de la palabra y las poéticas de la imagen, que ritualiza
tanto las imágenes como las palabras, lograr una síntesis formal y cierto
lirismo tendente a lo abstracto, pero con una clara vocación antiestilística,
ecléctica, subterránea y subversiva.
En
definitiva, para acceder al universo creador de Roger Herrera debemos traer a
la memoria el espíritu romántico de aquellos tiempos en los que se inician las
poéticas artísticas de la modernidad estética, con toda su pulsión por
reconocer las posibilidades de no separación entre vida y obra, además de esa
inquietud en una idea de arte total que se hace clave en las expresiones
artísticas desde ese entonces. Roger Herrera manifiesta así un impulso utópico
que no desestima la tan comentada función social del arte, en un universo
raptado por el vértigo comunicacional que lo vacía todo de sentido, al rehuir
el compromiso por entender a profundidad nuestra realidad socio-cultural.
Félix Hernández
Curador
Enero 2020
Currículum
resumido del curador
Félix
Hernández (1960) es licenciado en Artes, mención Artes Plásticas por la
Universidad Central de Venezuela (1998); tiene estudios en la Maestría de
Estudios del Discurso y es tesista de la maestría en Artes Plásticas. Historia
y Teoría, ambos en esa misma casa de estudios. Entre 1997 y 2000, fue Coordinador
de Investigación y Museografía para la Fundación Museo Armando Reverón; entre 2001
y 2007, se desempeñó como Coordinador del Gabinete de Dibujo, Estampa y
Fotografía, en la Galería de Arte Nacional; a partir de 2008, se desempeña como
investigador especialista para esa misma institución museística. Hernández
centra sus intereses investigativos dentro de las denominadas culturas urbanas
contemporáneas, el arte popular venezolano, la vida y obra de Armando Reverón,
el arte moderno y contemporáneo venezolano y latinoamericano. Su ensayo: La arquitectura religiosa en la obra de Juan
Félix Sánchez, se hizo merecedor de la Mención de Honor al Mejor Libro de
Arte, del Premio Nacional del Libro, en 2004. Del mismo modo, ha colaborado en
otros proyectos editoriales, entre los que cabe destacar: Armando Reverón: Guía de Estudio (2005), del proyecto Armando
Reverón (grupo PAR), Diccionario
Biográfico de las Artes Visuales en Venezuela, de la Galería de Arte
Nacional, Premio Municipal de Arte, Salón Juan Lovera, Primer Premio a la Mejor
Investigación en Artes Plásticas (2006), Bolívar
hecho a mano (2011), en coautoría junto a Juan Calzadilla y Mariano Díaz y Todo Rengifo (2017), edición digital
coordinada por la editorial El Perro y la Rana, en coautoría con un grupo de
estudiosos de la vida y obra de César Rengifo. Actualmente, prepara el proyecto
editorial: El Castillete de Armando
Reverón. Un espacio memorable. Sus ensayos están representados en textos
curatoriales, guías de estudio y artículos para revistas especializadas; además
es conferencista y curador independiente.
ROGER
HERRERA: PICTÓRICO BARRANCO
“Por la esquina del viejo barrio lo vi
pasar...”
Rubén Blades
Al amparo del nocturnal manto, en busca de la víctima,
carne de turno, rauda,
centelleante, emerge del gabán la
puñalada. La calleja, silente testigo y a su
vez víctima también del carnicero
oficio, pocos instantes atrás bullanguera y
plena de soleadas sonoridades
musicales, presencia los destellos, desbarrancados
y evidentes signos en la quebradura de
la noche, a la dentellada del encuentro-
desencuentro, pauta y moledura del
sacrificio. La vertiginosa acción en la plenitud
de su puesta, traza, apuesta un universo: El de la esquina, el callejón y sus trazos.
El revés o el envés del desenlace, el
Universo-esquina, tampoco se retrasa en cobrar
para su validez, su Universalitas. En
este Universal barranco, callejón
adentro,
además de caber todos, ocurre todo.
Mientras afuera transcurre, desparrama el mundo,
dentro de los límites de nuestras calle-
esquina- universo, ocurre un derrame. Universo
aparte, particulares y comunes mundos en
esa vivencial geometría: circunstancias de
su quiebre. Al erigirse la
consustancialidad e individualidad de cada una de sus “caídas”
erigían cada una de sus existencias.
La escena así descrita, posibles motivos
para una pintura impresionista, también sirve
como
substrato de esta particular, quizás desbarran cada argumentación: Si el
hombre,
por siempre y para siempre producto
(constructo diríamos aquí) de sus circunstancias,
los productos o creaciones de cualquier
hombre, reproducción a su vez, serían entonces
deducibles, erigirlos, a partir de estos
despeñaderos. La obra artística: pictórica, musical
o literaria, no escapa de este estar
siempre bordeando los precipicios, hirientes riscos
donde los barrancos bordan. Cuesta abajo,
en plena caída, aunque este sea un no
barranco
o un anti barranco, el artista erige,
fragua la existencia de su obra, en sí y desde sí misma,
constituyente de su precipitada,
desbarrancada existencia.
(II)
Desde los bordes y limitaciones
de su “esquina”, o de cualquier otra por donde pueda transitar, Roger Herrera, al
gozarse
sus barrancos, acrisola en su torrentera
espiritual cada uno de esos trances con la única
intensión de circunscribir, empeñar sus
intereses y convertirlos en materiales para la obra,
así plasmará esa abigarrada y enriscada
circunstancialidad en su pictografía, su otra
existencia: desbarrancada, desgarrada y
personal visión del mundo, siendo ella también
otro producto-material de esa específica circunstancialidad.
La obra pictórica de este poeta, elaborada al
ritmo, compás de sus vivencias, barrancos
auditivos y visuales, experiencias todas
sensoriales, existenciarias, esquinea
con ese
vital universo, espacio, marco tutelar
de cada una de sus creaciones: San Agustín,
Hornos de Cal, Marín, cualquier barrio
caraqueño o venezolano, de esos donde el espíritu
inquieto de este creador ha compartido
afectos, amores, alegrías más también ciertas dosis
de odios y tristezas, sirven de insumo vital
para su creatividad. Ámbito y substrato
consuetudinarios de “cobros de peaje”,
riñas, peleas a cuchillo y cualquier suerte de
crímenes y barrancos, sus peculiaridades
urbanos y sus ruidos sociales, no obstante, son
el nutriente desde donde la sensibilidad
de este parroquia hace brotar la poética, la savia
y los motivos de sus cuadros. En esas
esquinas se inician los “barrancos”, preámbulo y
final (siempre festivos) con los que sus
“marginales” pobladores tras finalizar la chamba
escapan del sometimiento de la “Gran Urbe”. Erigidas en lugares de
encuentros y.
desencuentros, devienen en ágoras,
cosmos alrededor se tejen y entretejen
los sutiles
invisibles conductos por donde circulan esas miles de “anodinas”
historias que otros,
junto con Royer se ha empeñado, empeñan y empeñarán toda la vida en rescatar del
polvoriento olvido, ya sea inmortal
izándolas en la letra y ritmo de una canción:
(III)
Somos la melaza que ríe/ la melaza que
llora/ Somos la melaza que ama / y en cada beso
es conmovedora/ por eso vivo orgulloso de
su colorido/ Somos betún amable de
clara
poesía/ Tienen su ritmo, tienen melodía
/ las caras lindas de mi gente negra, /
(…), o
en las pinturas en las que creativamente,
al homenajear a los músicos y orquestas del
Caribe, vierte la sabia de cada una de las
partituras de las canciones interpretadas por
estas agrupaciones musicales en su propia
creatura, rinde a su vez homenaje a esos
anónimos seres, concentrándose en ellas el
más notorio e influyente motivo en la obra
de este artista, la Rumba o barranco
musical.
En un abigarrado collage de cuadros,
colores y músicos presentes en el amplio escenario
o tarima improvisada, con su inspiración,
entre inspiraciones y espiraciones, bajo los
acordes de su desencordada paleta, Roger
Herrera, compone su gran ópera prima visual.
De cada uno de los latidos de su alma se
derrama el aceite. Barniz con el que lustra y
muestra las notas musicales que cada fin de
semana sacuden la barriada confiriéndole e
existencia y consistencia a la esquina.
Así, al internarnos en un acompasado deambular
por los vórtices de ésta vivencial geometría
pictórico-musical podemos apreciar la
fronda de los árboles que promocionan sus
especificidad a los bosques de música I, II, III,
y IV. Al emerger de tal boscosidad y
acercarnos a la tarima, ante nuestros ojos se asoman
los sonidos de Los hermanos Lebrón (óleo
sobre tela), El Mocho Palmieri y sus fantasmas,
La Orquesta La Perfecta, La Banda de Tito
Puente, El Pito y el Sexteto de Joe Cuba
(Óleos sobre telas).
Listos
sus músicos e instrumentos para el gran afinque. Ya desparramado el
musical
barranco, la rumba llega a su clímax, en
pleno apogeo de la descarga musical, Roger
Herrera pone a convivir en sana paz a la
Policía y Rumba en San Agustín (óleo y
Collage s/ t). No falta en este
espectáculo el obligado y acostumbrado solo de
Día
de trombones (óleo s/t), y en el homenaje a
Louis Amstrong y al gran río que
atraviesa la selva amazónica, Orinoco Jazz (acrílico s/
t), esquina de agua
transitada en varias oportunidades desde su
desembocadura hasta sus cabeceras, y
donde el artista trabó conocimientos con
los parroquianos del callejón selvático.
(IV)
Quizás producto de estos recorridos, los
sonidos del Gran río y de la selvática
esquina hayan servido a este inspirado
pintor para no olvidar la natura e irrigar
nuestra cultura con las partituras de
Música acuática, Música para animalitos
y
Música para niños.
Si de algo puede estar seguro cualquier
asistente a esta Jam session es que al finalizar
de presenciar este desenfreno musical no
habrá riñas ni peleas, tampoco se sentirá
defraudado por la calidad del espectáculo.
Al alejarse podrá comprobar cómo su
espíritu deviene en alegre al sentir el
regocijo y el agrado de poder haber
presenciado, degustado y compartido con
nosotros la rumba pictórica, amenazada
por los cuadros y músicos de Roger
Herrera
Gilbert Petit. / Caracas, 2003
Museo de Arte Valencia
Licenciado:
Argenis Agudo
Director General MUVA
Presente.-
Proyecto expositivo:
Roger Herrera.
De los rituales de la palabra a las poéticas del destierro
Curador
Celular: 0416.527.61.67
Introducción
Poeta,
ensayista, actor de cine, teatro y performancista, dramaturgo, director
teatral, docente e investigador, Roger Herrera (196?) es también un talentoso
artista plástico, egresado de la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas
(198?-199?), ubicada en Caracas. A partir de los múltiples intereses estéticos
que caracterizan la evolución de la obra de Roger Herrera, a mediados de los
años noventa el artista dio inicio a una indagación plástica, que ha tomado
como motivos recurrentes la relación texto escrito/imagen plástica, el impacto
social de ciertos mitos de la cultura urbana, el cuestionamiento de algunos
iconos de la civilización occidental bajo una óptica no exenta de ironía,
sarcasmo y humor, además de reflejar en sus piezas esas otras inquietudes que
se destacan en su actividad creadora como la poesía, la experimentación teatral
y visual. El ser social, desde la huella cultural de su paso por el tiempo
incluye, en el trabajo de Roger Herrera, el cuestionamiento e interpretación de
la compleja relación del individuo con la contemporaneidad.
Estas
indagaciones sostenidas en el tiempo, por más de veinte años ??, no solo dan
cuenta de la solidez estilística de la propuesta del artista, sino también de
su experimentalismo en diversos procedimientos técnicos que caracterizan su
trabajo (el gesto pictórico asociado al arte objetual, la técnica mixta bajo el
espíritu collage, el ensamblaje, la
apropiación y la performance), aspectos que allanan el camino para el análisis
e interpretación de su quehacer, ubicándolo como un creador inclinado por
preocupaciones de corte antropológico y estudioso de la cultura moderna y
actual.
En
la propuesta expositiva, denominada: Roger
Herrera. De los rituales de la palabra a las poéticas del destierro, el
artista expone una preocupación representativa como parte de narrativas que
exaltan el referente gráfico que marca su proceso plástico, de gran carga
gestual y textural, junto a la presencia humana y la figuración en cuanto signo
enmarcado en un alto grado de abstracción y síntesis formal.
Descripción de la propuesta
En
la muestra: Roger Herrera. De los rituales
de la palabra a las poéticas del destierro, que tentativamente podría ser
presentada a mediados del 2017, se exhibirán unas cincuenta obras de pequeño y
mediano formato como parte de la producción del artífice que contempla en
especial sus indagaciones del año 2000 hasta el momento, así como un grupo de
piezas relacionadas con sus trabajos de los años 90, que permitirán observar la
evolución de sus inquietudes formales y conceptuales, las que conforman parte del
origen de sus motivaciones actuales en el marco de su imaginario de corte
urbano.
Todo
lo anterior, se mostrará bajo una puesta en escena que contempla ejes temáticos
desplegados no de manera lineal o con un orden jerárquico estricto, sino más
bien combinando estos discursos entre sí, para destacar el hilo conductor que
los une y los diversos motivos que animan la labor del artista, que en
ocasiones mezcla en una misma pieza diversos ejes descritos por la curaduría.
En
este sentido, las piezas bajo esta taxonomía estarían acompañadas por textos
interpretativos y citas de los estudiosos de la obra del creador. Además, se incluiría
un texto introductorio al inicio de la muestra por parte del curador o de la
institución que acoge la propuesta. La curaduría contempla también un catálogo,
que puede ser digital, hasta conseguir financiamiento para su presentación en
físico, con texto de alrededor de cuatro cuartillas elaborado por el curador,
síntesis curricular del artista, una presentación del Museo de Arte Valencia,
lista de obras, alrededor de veinte imágenes y los créditos institucionales de
rigor.
Objetivos
Estudiar y
exhibir el arte contemporáneo en sus diferentes manifestaciones
Hacer aportes
historiográficos al arte contemporáneo venezolano
Analizar e
interpretar la propuesta creativa de Roger Herrera de las tres últimas décadas
Posicionar la
obra de Roger Herrera en el imaginario urbano actual a partir de sus temas y
motivos plásticos
Justificación
Es
un hecho aceptado en el medio cultural que Venezuela constituye una gran
cantera de talento artístico de todo tipo. En el medio de las artes visuales
esto representa una evidencia pública y notoria que, sin embargo,
contradictoriamente, arroja un saldo negativo en términos de investigación para
con el medio en las últimas décadas. Este aspecto impide entender el fenómeno
en su complejidad lo que limita dar cuenta del estado de la historiografía
artística contemporánea, una deuda que se hace inmensa sobre todo a partir
finales de los años noventa.
Esta
problemática quizás se deba a la desaceleración en la creación de espacios de
exhibición y confrontación, a los complicados rituales de legitimación que
implican los museos, a la disminución de la actividad curatorial e
investigativa en el campo y a los costos de publicación que impiden reportar el
fenómeno.
Pues
bien, podría hablarse sin caer en exageración de una “generación perdida” en el
medio de las artes visuales circunscrita a mediados de los años noventa, que a
pesar de sus valores y constancia en el trabajo artístico, tan solo han podido
mostrar el fruto de su esfuerzo en “espacios alternativos” u otros circuitos de
exhibición y/o promoción distintos a los que disfrutaron los artistas, que
accedieron a galerías y museos, hasta principios de los años noventa.
El
caso de las camadas de creadores egresadas de centros de estudio tales como: la
Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas, hoy a punto de desaparecer, del
Taller de Artistas Gráficos Asociados, cuyos logros e impacto ha mermado en el
tiempo, del extinto Instituto Universitario de Estudios Superiores en Artes
Plásticas Armando Reverón y el actual CECA Reverón, de la Universidad
Experimental de las Artes, además de múltiples escuelas regionales de artes visuales
que funcionan en precarias condiciones, son solo algunas pruebas de la inmensa
deuda que tiene el país para con este conglomerado humano, mucho de cuyos
talentos resultan huérfanos de estudios e investigaciones que permitan ingresar
sus logros en otra historia del arte contemporáneo venezolano.
Ante
lo expresado, la obra de Roger Herrera, pese a su impacto y desarrollo ha
permanecido de alguna manera subterránea, como objeto de culto de amigos y
estudiosos del área y del desarrollo cultural de la nación. Por ello, Roger
Herrera constituye parte de esa “generación perdida” a la espera de su
inserción en esas otras lecturas del hecho artístico de los últimos tiempos.
Esta
muestra contribuiría a generar valores culturales, proyectos de investigación,
indagaciones estéticas y propuestas historiográficas en las que se verían
expresadas las ideas, procedimientos y principios que preocupan a los artistas
contemporáneos y sobre todo a aquellos activos a partir de mediados de los
noventa. Los aspectos anteriormente señalados hacen factible, viable y
atractiva la exhibición de la obra de este insigne artífice, a través de una
propuesta curatorial coherente con los planteamientos señalados, que permita
dar cuenta del universo creador de Roger Herrera y sus mejores logros estéticos.
Conceptualización y guion museológico de la muestra
El
imaginario estético, artístico y social de Roger Herrera se inscribe en un arte
de signo contestatario, impugnador, irreverente y trasgresor que recurre a la
memoria colectiva y a procesos de identidad característicos del creador desde
sus afinidades culturales, literarias y poéticas, algunas cuyas expresiones
plásticas están cercanas a los planteamientos de los grupos neo-vanguardistas
Fluxus, Cobra y del Art Brut. De allí
que el guión museológico de la curaduría, sin llegar a pretender una tipología
de corte antológica, se centrará en generar un vínculo semántico entre tres ejes
temáticos, a saber: 1) Obras tempranas, 2) Rituales de la palabra, 3) Poéticas
del destierro y 4) Testimonios de una
interdisciplinariedad; taxonomía que intenta resumir ciertos y determinado
intereses temáticos y estéticos del creador y su evolución en el tiempo. La
muestra estará precedida de un texto de presentación y al menos dos citas
interpretativas por cada eje de la museología.
En
Obras tempranas, estarán presentes trabajos
del artista realizados en los años 90, como preámbulo a sus trabajos desde 2000,
y en los que se detectarán las claves semánticas de su evolución posterior.
Seguidamente, con Rituales de la palabra,
podremos apreciar la relación entre discurso plástico visual y texto escrito,
procedimiento que marca la labor del creador en todo su devenir, delatando por intermedio
de esta manera de hacer sus intereses estético-ideológicos y su discurso social.
A
partir de Poéticas del destierro, se expresa
un cuestionamiento y/o diálogo del artífice con ciertos mitos urbanos y sus
rituales de representación, en otras palabras, la relación del artista con esos
mitos que caracterizan la cultura urbana contemporánea y sus discursos de
sentido que, en la visión de mundo del artista, conforman su compleja identidad
colectiva, signada por el interés en la emergencia de determinadas culturas
alternativas y subculturas como parte de un universo poético contemporáneo.
Por
último, desde los dispositivos denominados Testimonios
de una interdisciplinariedad, la museografía destacará, en al menos dos
vitrinas, una representación de los textos poéticos editados por el artista,
guiones de teatro de su dramaturgia, obra narrativas, catálogos de
exposiciones, textos ensayísticos de investigación artística, hemerografía
selecta, entre otros; junto a ellos se mostrará, en un monitor, escenas de su participación en
diversos films debidamente catalogadas y editadas.
Proyecto
elaborado por:
Félix Hernández
Investigador
especialista
Galería de Arte
Nacional
........................................
En esta actividad en Homenaje al artista plástico, leí una ponencia sobre Armando Reverón en la Fundación Casa del Artista, año 2013.
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