Fuentes de un nuevo teatro:
EL VACÍO Y EL AMOR
ALQUIMIA DE UN TEATRO INDEPENDIENTE
Este teatro “otro”, cuya irrenunciable condición le ha hecho
merecedor de aplausos aquí y en otras latitudes. Toma el Barco
ebrio del escenario, como quien es timonel de la vida, desde sus
ocultos encantamientos.
Desencuentros fechados en una página vacía; fluir de experiencias, de modos
de ser. Inter-culturalidad identitaria de hacer del teatro que se quiere. En
estos la mercancía teatral (suma de voces, gestos, fluorescencias)
sobregiran en fantásticos movimientos, formas que aluden a la música por
su vaciado metafórico en el topos de un aforo que se presenta inútil hasta
lograr la total correspondencia con esa variopinta comunicación que se
desarrolla en la escena.
En ellos (comediantes) se tejen gestos que desean aprehender el silencio vacío
abrazado por los códigos y enmascaramientos de la vida. En estos personajes
se vislumbra un teatro nacido de la poiesis, donde la palabra y el gesto pesan
como el maullido animal; allí donde los fastos del silencio inter- actúan soledades
y trafica la inmanente necesidad de decir, legado propio de los grandes troupe.
“... el grito silencioso “Yo Soy” que el hueso oye, por el cual muere la piedra,
por el cual cree morir lo que nunca fue. Y tú no renacías a cada instante sino
para ser negado por el gran círculo sin límites, todo pureza, todo centro, todo
todo pureza salvo tú mismo.”
Fragmento del poema Hechos memorables de René Daumal (poeta de la metafísica
y el misterio), fina expresión del teatro Altosf en el cual trasiega la espiritualidad de
este particular poeta, cooperando con la armazón simbólica de la obra Rosa Vieja,
peculio simbólico de esta agrupación.
Todo pureza los riesgos tomados en el hecho escénico por estos hacedores entusiastas;
numerosos son sus aportes dramatúrgicos, rememoro entre ellos a: Vacío de mi amor,
De rosa vieja y Tres Copas y, por supuesto otras estructuras de la letra dramática que
en este instante son traicionados por mi memoria ante la tinta y el papel.
Sustentados y proclives a la creación grupal, han formulado una dramaturgia
y una manera de hacer teatro; modo distinto de creación colectiva, salvada
de los arrebatos colectivistas de hace tres décadas y cuya sobre-vivencia da
cuenta de su hacer intelectual en las siguientes formulaciones teóricas.
“La creación del grupo es la sistematización de las dinámicas operativas
del juego, mejor aún, del Gran Juego... el registro y seguimiento de los
hechos teatrales producidos, la comprensión de un lenguaje específico
para la creación teatral, son los preceptos vehiculares conformantes de
los procesos sistematizados, De allí, que el Teatro Altosf considere la
creación de grupo como la más fiel condición para emprender la ardua
tarea de la creación...” (Magdaleno, 2001: 47)
Peter Brook, también lo avizora con anterioridad “Una obra de teatro es un juego”.
Entonces nos vemos inundados en la doble función: Juego- Responsabilidad. Es
este el hacer de esta inocencia, “vivencia de la inocencia” como le llama De petre
en su libro El teatro desconocido y que además juego y trabajo son a partir de
“cosas que faltaban a la vida” como aludió Peter Brook en sus escritos o de la
imposibilidad “real” de solucionar la escena diaria solo con lo palpable. Es allí,
donde renace el teatro: en lo imposible, lo quimérico, la fabricación de sueños u
estados de una naturaleza fuera de lugar. Estos sueños entonces fabricarán la vida
y darán pie a ese desconocido teatro a esa forma última de gesto invisible del Teatro
Altosf.
El Gran Juego o el juego infinito.
Donde las probabilidades en cada jugador- actor se traducen en lo infinito,
probabilidades todas sumadas al azar y sacadas del biombo de la vida, bajo
la justa responsabilidad ética del comediante.
Esta inocencia perdida nos traza unos esquemas básicos para conciliar lo aleatorio,
evoquemos que “nada es casual sino causal” y, es desde este tejido cargado de impulsos
eléctricos que estos hacedores de la máscara nos invaden y exponen al éxtasis del Gran
Jue, al delirio giratorio de los danzarines sufíes; este trabajo inusual de Altosf se imbrica
con los hilos hacedores de una metafísica de la escena donde aún resuenan las voces de otras
culturas y de otros pensadores de la mise en escena.
El “problema” veámoslo como noción de trabajo, como deseo o perfil de investigación en estos singulares integrantes no es de ningún modo interpretar, referir la realidad en la imitatio, sino más bien: reinventar la realidad. Reinventarla hacer de ella un espacio donde las correspondencias sinestesica puedan allanar la lógica; conducir los miedos; virtual izar la forma. Suerte de alquimia donde la lógica de la vida da paso al nacimiento de ciertas revelaciones donde la flama evidencia el hechizo, los noúmenos, las negaciones, “el grito silencioso Yo soy, que el hueso oye, por el cual muere la piedra, por el cual cree morir lo que nunca fue”. De nuevo Daumal nos reinicia y coloca en un:
Teatro que es
Teatro del Ser
Teatro que nunca fue
Teatro ciclo infinito del ouroburo y de la vida
Teatro que aviva sus posibilidades en un haz de luz que vibra desde el subterráneo y que acompaña las nociones particulares de la patafísica: “(…), desechar lo abstracto y general para realizar lo particular y concreto, para enaltecer la relación de cada cosa y de cada hecho con la singularidad que hace de cada uno de ellos una concepción, (…)” (Shattuck, 1978: 284)
Un teatro con aires y presagios metafísicos, donde se envuelven los mantos de la “otra” verdad, lo cual es inasible y transcurre en los juegos infantiles; aquella primera edad hecha de arena nos remonta a los paraísos de la palabra borgiana. Un teatro abrazado al abismo, a la caída del ángel, a la vigilia. Drama hecho de acertijos; formulado en laberintos de la memoria, jamás podrá perecer y se sustentará en una ola imaginaria del hacer haciendo, aprender en la acción, palabrear en el movimiento.
Esta “otra” naturaleza escénica más bien metafísica, es como “toda metafísica, al ser por el
lenguaje expresada, supondría, un procedimiento metafórico, y toda metáfora, al ser dicha por nuestro ser cultural, un procedimiento metafísico”. (Derrida, 1981-1982: 28) *
• Nota: Referirse al Glosario de la Tesis de grado La contribución Epistémica de El Teatro y su Doble a la Teatralidad y/o Totalidad en Teatro, de mi autoría.
Juego= Trabajo en la Fórmula Teatral del Grupo: Altosf.
El juego no es moral peros su suerte ética es amparada por las reglas inherentes a su participación y a los participantes; igual importancia cobra el esfuerzo en la jornada donde, desde luego, se da pase a una productividad, a un gaste de energía. Podría sospecharse que es trabajo en cuanto al consumo. En tanto que ese desecho, eso que siempre sobra, es lo que continúa después o luego del espectáculo. Y continúa pululando en el espacio y es propio llamarle plusvalía.
Plusvalía, en esta economía del lenguaje teatral siempre hallaremos un flujo de impulsos eléctricos, un chi, un consumo, un encuentro de fuerzas que como el magma trafican libremente con respecto a la forma que les toca habitar el espacio- cuerpo.
Devenir siempre de signos en el plano que traducen sus correspondencias en emociones, sensaciones, intercambios de energía traducidas en metáforas libres. Todas estas expresividades no son más que formas energéticas materializadas en la acción cuerpo- palabra y por la acción teatral vivificada aunque inasible.
Roger Herrera R
Caracas / Barinas 2014
CITAS BOBLIOGRAFICAS:
Magdaleno, José Gregorio. El Mito de Volar por Dentro.
Ediciones de la Universidad Católica “Cecilio Acosta”. Maracaibo, p. 47.
Shattuck, Roger. Mundos de la Imaginación. Citado por Jaime Rest.
Monte Ávila Editores. Caracas, p. 284.
Derrida, Jaques. La Contribución Epistémica de El Teatro y su Doble a la Teatralidad y / o la Totalidad de en el Teatro., citado por Roger Herrera, Tesis, S/ E; Caracas, p. 130.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Cuadernos de Taller, N° 5 (Reflexiones para una teoría escénica).
Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura del edo Aragua.
Brook, Peter. El Teatro Sagrado, en Cuadernos del Taller. N° 5.
(Reflexiones para una teoría escénica). Fondo Editorial de la
Secretaría de Cultura del edo Aragua. Maracay, 1988.
Magdaleno, José Gregorio. El Mito de Volar por Dentro.
Ediciones de la Universidad católica “Cecilio Acosta”. 2001.
Herrera, Roger. La Contribución Epistémica de El Teatro y su Doble a la Teatralidad
y / o la Totalidad en Teatro. (TESIS), Caracas, Noviembre 1997.
EL MITO DE VOLAR POR DENTRO
(TEATRO ALTOSF)
Una total disyunción ha generado este libro a poco de nacer, cuyo padre es un reconocido
hombre de teatro y su maternidad ha sido amparada por la diligente y bondadosa
gerencia del personal de la Universidad Católica “Cecilio Acosta “del estado Zulia.
Aptitud loable en estos tiempos donde estas parcelas del saber no meritan lo novedoso
y particular, sobre todo si el esfuerzo citado abunda en ése singular espacio de un idioma
teatral (intocado), ese “otro” lenguaje, no usurpado por los creadores del conocimiento
oficial. Los cuales se solazan en apellidar sus ordenados sistemas y metodologías en
cuanto al arte teatral se refieren.
Este libro es una muestra diáfana de desobediencia, es un texto que te saca del camino
formal de la creación en la escena teatral para enhebrarte e involucrarte con una
manera distinta de hacer... en la escena. Años a que no se incendiaban mis pupilas
como el fósforo abrasador ante lo que considero un cambio de timón en el hacer escénico.
Vida es lo que sobra en este libro, asomada y edificada por este conjunto de comediantes
que nada tienen que envidiarle a los grandes trouppe del resto del orbe, es su búsqueda
del filosofar en los espacios del Ditirambo, las fiestas de Dionysios o el legado de Macías
la divina armonía prístina del drama. Digamos más bien que su contribución se basa en el
aprovechamiento del trabajo teatral, usufructuado al tiempo-espacio precario e invalidado
que les brinda el mundo occidental; estos jóvenes y algunos que no lo son tanto, convirtieron
el usufructo escénico en un material ponderable, revirtiendo los valores del ocio que
pulula en la escena en materia intercambiable para la vida. En estos comediantes el ocio
fue fundido y fermentado en girones de noche en el poema más exaltado y sentido por todos
sin distingo de clase u otras categorías dominantes.
Este grupo el Altosf al cual va dedicado este libro. Es un órgano transfísico que se distancia de la realidad real para hacer gerencia de una escena nacida de su propia verificación; esa realidad que medimos al encontrarnos, usurpamos, saciarnos, violentarnos, promulgarnos.
Hoy día esa “real- realidad” la hemos recuperado, echando el cuento siempre de orates fabulosos colgados de la luna o manaos insólitos nacidos en el patio de la casa; siempre innombrado y fabulando la vida, para poder acceder a esa visión sin sublimación, sin explotación. Ese ensueño, esa “rara- realidad” es la que originan estos creadores teatrales desde hace años y es a partir de ese material que José Gregorio Magdaleno hace suya la grafía de la vida para trasegarla en este Mito de volar por dentro.
Roger Herrera R / Caracas-Barinas. 2014
CITAS BIBLOGRAFICAS
Marcuse, Herbert. El Hombre Unidimensional. Biblioteca Breve de Bolsillo.
Editorial Seix Barral S.A. Barcelona, p. 100.
Ibíd.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Artaud, Antonin. Para acabar de una vez por todas con el juicio de Dios.
Editorial Fundamentos, Caracas, Venezuela, 1977.
Blanchot, Maurice. El Libro que Vendrá. Monte Ávila Editores.
C.A. Caracas, 1979
Artaud, Antonin. Carta a la vidente. Tusquets Editores, Serie Los Heterodoxos,
Vol 6, Barcelona, 1983.
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