Mural de la poesía:
IMPRONTU DEL HAY KU, Aproximaciones a Tablada y
Wafi Salih
Es un deseo
recóndito para quien suscribe estas líneas, abrir mi breve dilucidación, con la osadía feroz de quien obvió la
prudencia en el hacer poético para dar paso a una ejecución osada,-donde la
iniciativa del lector- le es arrebatada por la marcha avasallante del poema. Me
refiero a la letra del mexicano universal J. J. Tablada, para muestra, ofrezco
este pequeño tesoro de su hacer:
José Juan Tablada1
EL VIEJO VESTIDO DE
AZUL
(...)
Fue rebelde al mercurio de la luna
Tu sífilis sentimental
Oh viejo marinero
De barbas de collar!
(...)
Tanto viajar
Te hizo la Tierra
Huera
Como tu esfera
Armilar
(Tablada; 1979., p,
78)
Cada Hay Kú posee
en sí una peregrinación espiritual algo que levitando cual una vivencia es a su
vez una indeterminación y si se quiere un modo de hacer, de construir, es decir
una cultura. Es esta una forma de composición poética donde diversidad y
oposición se debaten; sensación y pensamiento donde ambos están, antes de
entablar un carácter beligerante, de
interactuar, llenos de reservas: En todo caso, más por lo desconocido que
encontrarán a su paso, que de lo conocido, más por el hallazgo o el
deslumbramiento o de alguna certeza que podamos vivir o corroborar.
Hay kú y Hay kai.
Vivaces, equilibrados son esos textos que aluden al instante, al fulgor
primerizo, quizás único de vivir el satori. Precarios, inestables, frágiles
siempre ¿Inacabados como los adolescentes? o como la adultez ¿Es qué alguna vez
dejamos de serlo? .El hay kú es un viaje espiritual, es el habla de la calle.
Donde según Ives Bonnefoy la imperfección es la cima. Desde el ámbito de lo
imperfecto, de lo inacabado, me atrevo a expresar que es a mi humilde parecer
el habla de la calle, trasegada por el espíritu de Tablada al desafío de la
página en blanco.
Soplar /Soplar/La vida es una Torre de Naipes/Y,
nosotros sus cartas. RHR
Parto de esta letra
como premisa, para hablar de esta singular manera de hacer poesía, desde un
texto humildemente acuñado por mi pluma, -como un referente azaroso- . ya que
lo que me mueve a edificar esta escritura, es la voz de los Otros.
El jardín iluminado
del pensamiento; la fugaz presencia de la imagen capturada, cazada al azar o
víctima de la celada que arma el poeta. Así de imperfecta se nos presenta en un
brillo ilusorio; la inacabada palabra del hay kai en tránsito hacia lo posible.
Como ejemplifica este material elaborado por el poeta mexicano:
(...)
Tanto viajar
Diste la vuelta al mundo
Como tu navaja
Mondando naranjas
(...) (Ibid; p, 78)
La verdadera
iluminación es no-iluminación. El poder de la sorpresa y la frescura, el
encantamiento del humor, eso es Tablada. El autor, su poesía es
a la vez, un río que se evapora, dado a la cualidad de lo efímero, en
otras palabras al instante de la imagen. Para muestra un botón:
(...)
Jazz band
De Nueva York
En la noche y el mar
(...) (Ibidem; p, 79)
Si algún poeta nuestroamericano se aventuró
en la aventura de la escritura poética, ese fue Tablada. El es el gran
jugador representado en el juego infinito exorcizando el lance del par de dados
a lo Mallarmé, para sentirse vivo y virginal en la apuesta por el poema. Viajar
y escribir son sus pasiones; renovarse en la escritura y cambiar de piel en cada
viaje son formas rituales de regeneración, de vivir su eterna primavera. El es
una suerte outsider, dado al uso del
mínimal en la escritura poética; sobriedad y ahorro de términos en el mensaje le caracterizan. En el hay kú de Tablada, no
es que quede algo por decir. No es que basten las palabras ni haya un exabrupto
-algo fuera de lugar- como una mosca sobrevolando la pulcritud del papel;
coquetea, eso sí con la imagen en anudadas greguerías que nos evocan a un Gómez
de la Serna en España. Rememoro que: "...
En 1919, en Caracas, desterrado, cuando casi todos los poetas de habla española
seguían pensando en la poesía como un
ejercicio de amplificación, publica un pequeño libro: Un día, poemas
sintéticos. En 1922, en Nueva York, otro: El jarro de flores. Se trataba de
poemas de tres líneas, en los cuales, más que apresar un sentimiento o un
objeto, el poeta abría una ventana hacia una perspectiva desconocida. Con estos
dos libros Tablada introduce en lengua española el haikú japonés. (Paz;
1986., p, 63) Sus palabras en fuga son deudoras de Apollinaire y la praxis
imaginista. Forma de vida y e escritura bella y rara en nosotros.
Se nos presenta
inquietante en "Insomnio"
En una pizarra negra
suma cifras de fósforo
(p,
63 libro O Paz)
Tierno saúz,
casi oro, casi ámbar,
casi luz.
(Ibid)
Ya para despedirnos de este pasajero en tránsito
de la palabra, les dejo con este temblor del espíritu....
Nocturno Alterno
neoyorkina
noche dorada
fríos muros
de cal moruna
Rector`s, champaña,
fox-trot,
casas mudas y
fuertes rejas
y volviendo la
mirada
sobre las
silenciosas tejas
el alma petrificada
los gatos
blancos de la luna
con la mujer de
Lot
Y sin embargo
es una
misma
en Nueva
York
y Bogotá:
¡la luna!
(Ibidem, p,
64)
HAY KU, Inserción y Referencias en lo Diverso
De lo NUESTROAMERICANO
El Hay kú: es
concentración verbal y simplicidad; contemplación asociada al silencio. Aluden
las palabras, no nombran directamente. Por otra parte y paralela a esta
disertación: explicación y reiteración son enfermedades de la poesía
occidental, ejemplo a seguir, la copla popular o seguidilla describen; el hay
kú enuncia.
La poesía y pensamiento en un hay kú
son otra visón del mundo, distinta a la
nuestra, sin embargo. Nosotros en nuestra América, hijos no deseados o deseados
de Occidente, apostamos a las aliteraciones, a los juegos verbales, las
paronomasias. Tenemos quizás mucho de azar, pulsión a lo improvisado, - esto no
quiere decir que no haya reflexión- Tenemos, ¿Cómo no? coincidencias. La poesía
breve se ha desarrollado tanto en los pueblos africanos como asiáticos, los más
viejos del orbe- y de igual modo-, existe en nuestra Abya Yala, una suerte de
poesía o mejor decir de formas poéticas que amén de ser breves, son bellísimas
y en cuya contención reside el espíritu y la cultura de nuestros pueblos
originarios que poseen parentela con los pueblos del Asia en primer lugar. Otra
disertación que podríamos hacernos ¿Dónde dejamos por lo menos en nuestra América la presencia del hombre
africano cómo ¿El más antiguo vestigio humano en estas tierras? Sumado a ello, existe un segundo momento,
luego de la llegada de los invasores a nuestro terruño, momento caracterizado
por la presencia del hombre africano, proveniente de diversas culturas,
arrancados de su suelo nativo para ser explotados en estas tierras y que en sus
particulares formas de cultura y civilización nos legaron una poesía donde la
sobriedad y la economía del lenguaje son de excepción. Y por último, no
podríamos obviar el legado sinuoso heredado de la cultura hispano-arábiga que
nutre nuestro acervo, ejemplo de ellos en el universo poético: jarchias,
musahawas, romances, coplas, tercetos, cuartetos, y otras variables del género
poesía.
De estas poéticas
brevedades, podríamos nombrar acá, para celebrar, los versos de A .Machado, donde referente a estas
afinidades electivas, la coincidencia es contraria a lo casual. Propósito que
obviaremos y dejaremos para otro estudio
que dediquemos al ya citado poeta.
HAY KU EN WAFI SALIH
En el Hay Kai
existe una transparencia verbal, una contención donde hay muchas alusiones;
lenguaje poderoso por su contención, donde vibra la nitidez, donde es de tal
fulgor la transparencia que podría decirse, que es un dibujo que se disipa. En
los Hay Kú escritos por Wafi Salih se
da cuenta de todas esas pulsiones y transparencias traducidas a un espacio
comunicacional donde domina la llaneza y la plenitud. Es dueña de un lenguaje
poderoso, lleno de nitidez. No es casual la aleatoriedad en el Hay Kai, en ella
reside e incide la búsqueda; el satori como deslumbramiento sólo se dará en los
más disciplinados, en aquellos que reiteran el camino o sí se equivoquen de
rumbo, -un poco- hasta alcanzar el cometido. Ya para finalizar en esta
experiencia poética pareciera que se hablara-pero no es así- sobre todo, el
poeta interlocutor, está presto a los
sonidos de la naturaleza y como una suerte de diáspora susurra en ocasiones,
murmura en los ahítos silencios, rumora a veces y siempre escucha. Les dejo con este texto de Salih, un poco para corroborar el brillo
al alcanzar la plenitud. A saber:
Ejemplo de poemas
de W Salih, en primer término:
ESPERA
En Blanco
Nada
previeron
las lágrimas
de hoy.
(Salih; 1993., p, 40)
ROCIO
Me celebra
El goce
De la luz
En el agua.
(Salih; 2003., p, 36)
(...)
Me detengo
contemplo las
hormigas
sobre mi sombra
A: Kelly Pacheco
Un viento helado
alberga en esta
casa
al niño que fui.
(Salih; 2010., Pp,
11,36)
Wafi Salih es la
contención, como en un dibujo que se disipa. También e la transparencia en las
claras aguas de un arroyo, dinámico movimiento aquel alude a la quietud.
Tablada es la fuga de la imagen en un
juego sin fin, transmutándose en la espiral de un vórtice hasta lograr su
transfiguración. Wafi es contención de la emoción hecha ley, conversa en grafía
iluminada como en los textos del Corán.
Roger Herrera R
Caracas 22 de junio/ 22-0ct- de 2017 y 21 de
noviembre de 2017.
Fuentes Citadas
Tablada, José Juan.
En: El Hijo Pródigo-.Antología- Editorial Siglo XXI. México, D.F. 1979, p, 78.
Citado por Francisco Caudet.
(Ibid; p, 78)
Ibidem; p. 79)
Paz, Octavio. Las
Peras del olmo. Seix Barralt. Biblioteca Breve. Barcelona, España, 1986, p, 63
(Ibid, p 63)
(ibidem, p.64)
Salih, Wafi.
Caligrafía del Aire. Alfalfa Editorial, España, 2009., p, 40 )
Salih, Wafi.
Pájaros de Raíces. Universidad Centro Occidental UCLA, Barquisimeto, 2003., p,
36
Salih. Wafi. Vigilia
de Huesos. Ediciones Parada Creativa, C.A. Barquisimeto, 2010, Pp, 11,36
Bibliografía Consultada
Cuadet, Francisco.
Revista "El Hijo Pródigo". Antología-.Editorial Siglo XXI. México,
D.F. 1979
Paz, Octavio. Las Peras del Olmo. Seix
Barralt. Biblioteca Breve.Barcelona, España, 1986.
Salih, Wafi.
Caligrafía del Aire. Alfalfa Editorial, España, 2009
Salih, Wafi.
Pájaros de raíces. Editorial, ciudad, 2003
Salih, Wafi.
Vigilia de Huesos. Ediciones Parada Creativa, C.A. Barquisimeto, 2010
Roger Herrera, 2021
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