Letras y afinidades

 

DOS AGUAS O LA VOZ DEL POEMA

 

 Los griegos inventaron la nostalgia. Los lusitanos se ahogan de silencio y de tristeza en los fados; los boleros son mínimas tragedias colectivizadas en la voz y la desgarradura francesa,  sólo es una obertura a las situaciones y acciones suscitadas por el lamento y el dolor que nos ha legado el Blues. Tras estos desplazamientos de sentidos en la argucia de quien escribe, no nos queda más que asomarnos al gran juego no como una apuesta de lo absoluto en la partida: leer-escribir-escuchar, sino más bien, en una deliciosa lectura transversal donde el oído tiene el poder de omitir ruidos olvidados por el bardo o figuras que viajan sospechosas por el papel y son reivindicadas por el ojo del lector.

Estas estructuras impresas en el texto que remite estas líneas y que lleva por título Dos Aguas ; palabra poética, oficio dado a recrear imágenes, edificio sutil de los tropos que alcanzan en esta nueva voz alusiones a la música, no a la musa desvestida, más bien al espíritu al grito incubado en el alma. Elementos del Soul, preámbulos del Blues; la soledad germinada siempre en situaciones donde el lenguaje es un boomerang que nos regresa  a un territorio individual-colectivo del dolor al lamento.

Rememoremos a Vico quien  nos señalaba que es la metáfora “la más luminosa de las figuras”, de igual forma Aristóteles encontró en ella  “…las semejanzas” . Si algo poseen estas figuras es identidad, plenitud de un lenguaje elaborado desde el más puro solipsismo al vehículo desgarrador del canto. Canto ahogado en el poema cuya travesía se logra dignificar en la presencia del lector y cuya ausencia visual es dado  a recuperar en el oído y es desde ese oído que se transmuta en canto. He allí donde las sirenas hacen parte relevante de las dichas y los miedos, soledades todas concurridas en la poesía, las cuales según Jacqes Sojcher “…es un espacio que se abre en el lenguaje,… por ella las palabras vuelven a hablar…” se resignifica el sentido y admitimos el uso de la imagen, la figura preciada de la poesía, la metáfora.

El libro Dos Aguas de Francia Andrade está dividido en dos partes, son cantos de la soledad heredados del Blues, Soul, Rag Time Blues y otros géneros de la música, para aproximarnos a esta propuesta, pasaremos a mostrar algunos textos. El primero a citar es:

 

 

TEMPESTAD

A New Orleans

 

El Blues ha silenciado hoy

                                   su piano

 

Sólo llora sus acordes

                                    río abajo

 

Busca su rostro en su cauce

                                     polifónico

 

Navegando los bares

escuchando las voces

                                    que se fueron

 

En segundo orden citaremos:

 

 EL BLUES DE LAS BOTELLAS

 

Prefiero escucharte

 

                                en el Blues

                                de las botellas

 

sobre

 

              burbujas

 

                            de piano

 

entre la lluvia

de un bar

 

Y por último, el texto:

 

SAXO

 

…y otra vez

                        el saxo

                                      en mi vientre

                                                               en tus uñas

                                                                                        al calor

                                                                                                             del café

 

 

Pululan en estos poemas, la motivación hacia un modo de decir cifrado en los orígenes de la canción popular y depurado,  después,  por el bisturí del poeta. Apuesta sincera cargada de asociaciones develadas en el tamiz evocador, imágenes contiguas y simples que nos remiten a lo esencial, a una llaneza donde la imagen se hace la voz del poema y el poema es identidad y semejanza en la metáfora.

 

Roger Herrera E.

2006

 

 

 

 

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