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LA LÍNEA:

EL HECHO MÁGICO EN LA OBRA DE GUILLERMO ABDALA

Yo te conjuro, criatura que fuiste y ya no

eres, de parte de los espíritus, cuyo nombre lleva grabado este anillo mágico e imantado, que atiendas a mi llamamiento y contestes las preguntas que voy a hacerte”. (1)

  En el principio, la hoja o soporte permanece en blanco, ese dolor  permanente, ese aullido es el clamor del vacío...y entonces, a través del conjuro comienzan a aparecer  los difuntos del Makandal  (la tierra sagrada de los espíritus negros).  La nigromancia en Abdala, su consulta a los manes de nuestro mundo americano, registra percepciones ulteriores ahogadas en líneas basadas en espirales; en energías que van surgiendo del microcosmos al macrocosmos.

Harto ya, de animales fabulosos, formas enigmáticas y posesos espíritus.

Se adivina en la línea dinámica y obsesiva de Abdala, su correspondencia  con los astros (el Sol, la Luna). Su hechizo, aunado a los  metales, sus premoniciones ligadas al astro de plata le incorporan a los sueños... y en otro sentido “la joya del cielo”,  refleja (felicidad-éxito). Su discurso  asigna en Aries “la casa de la vida” y representa al carnero y a otros animales como realidades virtuales habitado el soporte; realidades que navegan en un mundo ilícito: la imaginación, el mundo predilecto de los magos, los  orates, los patafísicos.

Los dibujos de Abdala poseen multiplicidad física son varios que son unos al observarlos detenidamente, dibujos poblados de seres hermafroditas o Géminis (antes del principio, considerado el hombre total): leones, peces, escorpiones transmutados en seres bicéfalos. Contrahechos en la otra orilla, la otra realidad, el “otro” asumido a través del acto de la licantropía

Las víctimas que ofrece Guillermo en su acto secular (son sus animales), extraídos del fascinante territorio de lo inaudito, luego bañados en luz los presenta a los neófitos (observadores primarios), iniciados  que beberán su savia divina, es un pacto de sangre hecho con el cosmos, es un acto patafísico, del hombre que “desecha lo abstracto,  concreto y general para realzar lo particular y concreto, para enaltecer la relación de cada cosa, cada hecho” (2). Guillermo cree con fervor  que hay que partir de las particularidades y a través de ellas, generar “la experiencia insustituible de cada ser humano” (3), con la singularidad que hace de cada uno de ellos una excepción, según Roger Shattuck.

Guillermo, hace un viaje a través de “la geografía perdida”, ahonda en los múltiples planos del papel (o recrea lo que el papel le brinda), de lo cual extrae formas y figuras que se confunden en la incertidumbre de una “solución imaginaria” o patafísica. Realiza planos estructurados tomando como base juegos lineales, que colman el vacío a la manera barroca, cargado dicho espacio de enigmas, suele acontecer un close up, donde la urdimbre de la línea nos traslada  a una fantasmal  situación donde os definimos, sino inferimos lo que acontece.

Esta Tierra de Gracia (4).

Este, nuestro mundo americano (poblado de incertidumbre), de verdades dispares, de virtudes y nostalgias. Es el territorio promisorio de Los Cuatro Elementos: Tierra,  Aire,  Fuego  y  Agua.  A eso que los antiguos daban la anterior denominación “... no eran para ellos cuerpos simples, sino las cuatro formas elementales de la sustancia única.  Esas cuatro formas estaban representadas sobre la esfinge: el aire para las alas, el agua para el seno de mujer, la tierra para el cuerpo del toro, el fuego para las garras de  león” (5).  De aquí la conversión de los seres Abdalianos en  otredades, en hechizos en signos fabularios, en enigmas conversos a la verdad única, la obra.

A partir de la Cruz Cabalística o el Círculo-Cruz, toma Abdala  el ejemplo para desarrollar sus espirales, complejisimas algunas (con fugas no convencionales), que se aúnan a la extensión de la línea o se estigmatizan en la fauna paradisíaca. Extraño mundo  mágico revelador y oculto a la vez, delirante y reflexivo de alguien que realiza un ritual a solas, consigo siempre, indagando lo que el resto
(el común), ni siquiera se atrevería a aproximarse. Estas únicas revelaciones de un hombre múltiple, nos llenan de emoción al saberlas presentes, en  “Esta Tierra de Gracia”. En una época transgresora, cargada  de egoísmos, este mago viene a hechizarnos con su línea, a enseñarnos que la verdadera  gloria es la  que habita al hombre, está en él y en su obra.

 
BIBLIOGRAFÍA  CONSULTADA:

 Levi, Ephias. La magia en los tiempos modernos. Ediciones Lidicum  Bogotá  Colombia 1988. Pas. 109 

Pardo Isaac J.  Esta Tierra de Gracia (el número revisado aparece sin editorial). S. N. F.  1978  Págs. 284

Rest, Jaime. Mundos de la imaginación. Monte Ávila Editores.  P 1978.   Pàgs. 284

CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. - San Cipriano. Libro de San Cipriano (El Tesoro del Hechicero). Editorial Mini Visión, 1985  Pas. 109

2. - Jaime Rest. Mundos de la Imaginación, Monte Ávila Editores, 1978   Pas. 284.

3. - Ibíd.

4. -Isaac J. Pardo.  Esta Tierra de Gracia.

(Hasta ahora sin editorial, s.n.p. y  fecha)

5. - Ephias Levi. La Magia en los Tiempos Modernos. Ediciones Lidium, Bogotá- Colombia. 1988,   Pas. 109.

(Tomado del libro inédito el ojo del fauno, entregado a la editorial Fundarte en tres ocasiones hasta el año 2012) Aún aguardo respuesta para su publicación. La mayoría de estos artículos han aparecido en páginas electrónicas, blogs, periódicos, revistas y órganos divulgativos. 


                                                                           

                           Artista plástico Guillermo Abdala 


 

 

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